74

851 Palabras

-Por favor, señor, repítalo otra vez- dije con voz monótona, él puso los ojos en blancos. -¿Esto es realmente necesario?- preguntó con voz exasperada pero crucé mis brazos delante de mi cuerpo como respuesta, resopló pidiéndole a Dios quién sabe qué- ¡No te ves gorda, mi amor! -Malor, ¿Cómo puedes ser tan cínico?- dije con voz de mujer herida- Hace menos de cinco minutos que lo dijiste- afirmé y se levantó de su asiento, por suerte su oficina era insonorizada porque de otra manera sería realmente vergonzosa aquella discusión. -¡Por Dios Santo! Dije “No te comas más de dos, Natalia” No dije “Oh, mierda, miren lo gorda que está Nat, diablos”- actuó de las dos maneras que resultaron ser iguales ante mis ojos- No me mires así- dijo amenazante con un dedo, mis ojos estaban enrojecidos, podía

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR