Picop era un m*****o más escogido personalmente por la junta y yo, Adam Picop era un ex-marine con medalla de honor en combate, además de ser abiertamente creyente, como todos, de que los niños merecen más protección que nadie en la comunidad, y era por eso que me gustaba trabajar con él. No contaba el hecho de que el hombre tuviese un cuerpo tallado por algún artista griego, porque así era, y sus ojos chocolates eran tan profunda que usualmente evitaba el contacto visual con él por necesidad de mantener mi cordura. Pero el hombre era una bestia en los interrogatorios, tenía un índice de 92 sobre 100 en confesiones y producía temor cuando era necesario hacerlo. -Norma Fryton- dije entrando al salon donde la tenían esposada y con la vista perdida hacia la pared de lado izquierdo, o al men

