-Prepararé café- avisó Liz volviendo a la cocina. -¡Dile a la cafetera que se apure o Al nos dejará sin nada!- gritó Malor en broma y Alondra dio un golpe en su brazo haciéndome reír. -¿Qué tal la estación?-le pregunté mientras caminábamos al comedor. Los niños se sentaron en el sofá a ver caricaturas mientras Al les servía un poco de jugo con sus rosquillas. La casa empezaba a oler a café, Lizzie debía estar apresurándose. -Lo normal-se encogió de hombros con una mueca- Tus chicos estaban de un lado para otro- comentó y asentí pensativa. -Las órdenes- expliqué- el juez no quería autorizar, eran 8 cámaras las que apuntaban a la vía o a la casa de los Mannadam, al principio sólo autorizó 3 pero el fiscal insistió. No había manera de que alguna de esas cámaras no grabara a Marlon salien

