-Y… Y entonces…-Al no podía respirar debido a la risa- Malor decía “Vaya, hay dos tú, roja”- de sus ojos salían lágrimas debido a la diversión que albergaba- Y… Y Nat…. ¡Carajo!¡Tuviste que estar ahí, mi amor!- le decía a Lizzie quien intentaba no reírse al ver nuestros rostros avergonzados.Malor cubría su cara con ambas manos y yo le lancé un puntapié a Alondra debajo de la mesa cuando la mujer de los platillos se acercó a nosotros. -Bien, esta sería la primera secuencia de comida en el buffet- avisó con delicadeza mientras nos dejaba probar los alimentos que al parecer serían los correctos en nuestra recepción de matrimonio. Estaba aterrada por el asunto de no saber absolutamente nada de mi boda, podía llegar a ser un completo desastre realmente, aún así, una parte en mí confiaba en la

