-¿Entonces qué harás? -No lo sé- admití- y eso me carga fatal. La puerta sonó y ambas nos miramos. Malor había llegado. -¡Hola campeones!¡Hola hermosa!- lo oí saludar y no tuve que voltear para saber que tenía a los niños guindados de sus brazos y piernas. Caminó hacia nosotras y su perfume invadió mi nariz- Hey, Al. Hola mi amor- estampó un beso en mis labios y me sentí empalidecer, ¿Como carajos podía pensar en faltarle a ese hombre?- ¿Qué tal todo?- preguntó con las manos sobre las caderas. Entendiendo mi mudez, Alondra rellenó el silencio. -Pues hoy casi me expulsan de clase de Matemáticas porque le di un empujón a una chica- Malor frunció el ceño hacia ella. -¿Qué?¿Por qué hiciste eso? Se encogió de hombros. -Ella golpeaba a otra y me dio rabia. Ambos chocaron los puños. -¡Es

