Narra Steve:
Han pasado tres meses desde el almuerzo que tuve con mi familia. Solo quedan 3 semanas y por fin obtengo mi título universitario. Con Madison todo está mal, si sus celos antes eran malos ahora están peor y peleamos todo el tiempo por cualquier cosa, de verdad venimos mal. Si me ve conversando con alguna mujer que arma un escándalo en el mismo lugar y si me atrevo a mirar a una mujer también me arma el escandalo. Traté de decirle que esto está mal y que quizás debería buscar ayuda psicológica pero se enojó porque la estaba tratando de loca y me hizo dormir en otra habitación. Yo no aguanto más esta situación y creo que en cualquier momento voy a explotar.
-¿Que pasa amigo? -siento que golpean mi espalda- te veo muy tenso.
-Discutí con Madison - Andrew suelta un bufido.
-Como todos los días en estos últimos tres meses - Asiento con la cabeza.
-Ya no sé que hacer, ve las cosas donde no la hay y me tiene cansado - echo la cabeza para atrás en mi silla - Si en estos últimos meses se ha puesto tan controladora no me quiero imaginar como será en unos años. Quizás mis padres tenían razón.
-Lo que tiene ella ya es una enfermedad. Está obsesionada contigo, no quiere que prácticamente hables con nadie y me da miedo que pueda llegar a hacerte algo.
-Yo también lo he pensado pero cada vez que le digo que busque ayuda se pone como loca, nunca me imaginé diciendo esto pero a veces ya no quiero ni verla.
-Bueno, tú sabes la solución a eso.
No quiero dejarla aún así la amo solo que estoy aceptando que lo que tenemos no está bien.
Pasamos el día trabajando en un proyecto de la empresa en mi oficina. Eran cerca de las 6 de la tarde cuando entra nuestra compañera de trabajo que se ha vuelto muy cercana.
-Hola chicos - dice Melanie dándonos un beso en la mejilla -le traigo estos documentos que encontré y les puede servir.
-Gracias Melanie - le digo tomando la carpeta.
-¿Que harán este sábado chicos? ¿Les parece ir al bar de acá cerca? -Pregunta ella.
-Claro que sí- dice Andrew- si nos les molesta llevaré a Alexa.
Alexa es la prometida de Andrew y también una gran amiga.
-Por mi no hay problema -Dice Melanie -¿Y tu Steve?.
-Bueno no lo sé pero te aviso mañana - Andrew roda los ojos.
-Esperare tu respuesta Steve, ahora los dejo para que sigan trabajando- dice eso y sale de mi oficina.
Luego de un día agotador abro la puerta del departamento y me encuentro con Madison.
-Hola amor - me acerco a darle un beso y ella corre la cara -¿Que pasa ahora?
-¿Porque vienes a esta hora? ¿¡Con quién estabas!?
-Estaba trabajando Madison y no grites de esa manera.
-¡Me estas mintiendo! ¡Quiero saber ahora con qué mujer estabas!.
-¡No estaba con ninguna mujer! ¡estoy harto de tus celos sin sentido!.
Me mira con rabia y se va a nuestra habitación cerrando la puerta de un golpe.
Me doy una ducha en el baño de invitados y me pongo la ropa deportiva que estaba en la secadora. Ceno algo y miro la hora, 21:30 de la noche. Me quedo viendo televisión esperando que a Madison se le quite el enojo. No me di cuenta en el momento en el que dormí y al despertar veo la hora en mi reloj que marcaba las 23:00 horas.
Apago todas las luces y camino a mi habitación donde aún estaba la luz encendida. Al entrar veo a Maddi viendo televisión la cuál inmediatamente apaga al sentir mi presencia para sentarse en la cama y mirarme. Mi celular estaba en el velador a un lado de ella y ya sé lo que estuvo haciendo.
-¿Me vas a decir a quien mierda viste hoy? -Otra vez con el tema y la verdad estoy llegando al límite.
-No vi a nadie y ahora si me das permiso quiero dormir.
-¿Ya no me quieres? - me pregunta poniendo cara triste, esa Maddi es mi debilidad y no puedo resistir abrazarla.
-Mi amor claro que si -ella corresponde a mi abrazo- Yo te amo Maddi. Pero tus celos no están bien, porque no vas a un profesional para una terapia y te prometo que estaré siempre contigo en el proceso mi amor.
-¿Otra vez con lo mismo? No estoy loca no tengo porque ir a un profesional Steve -dice alejándose- me haces sentir mal.
-No Maddi, no estás loca pero tus celos...
-Estuviste hablando con Andrew ¿verdad? Desde que llegó a nuestras vidas solo te ha estado lavando el cerebro ¡Que dejen nuestra relación es paz!.
-¡Pero esto no está bien Maddi!.
Se va al baño y me deja hablando solo.
-Maddi el sábado iré al bar con Andrew - Evite mencionar que iran chicas para evitar una pelea.
-No puedes ir- responde desde el baño.
-¿Porque?
-Porque yo no quiero que vayas y punto, seguro vas y encuentras alguna mujerzuela por influencia de Andrew ya sabes que no confío en ese idiota que mete ideas en tu cabeza - me dice a lo que yo de verdad me molesto. Se acabó el Steve que aguanta todo y que calla o pide permiso solo para no molestar a su novia.
-¡No metas a Andrew en tus celos enfermizos!- Le digo enojado y ella se da vuelta a mirarme sorprendida por mi grito.
-¿¡Desde cuando lo defiendes de esa manera!? ¿¡Acaso tienes algo con Andrew y no quieres decirme!?
La miro sorprendido ¿De verdad ella acaba de decir eso? Con eso ya me doy cuenta que sus celos no tienen límite y que todo va a ir cada vez peor.
-¿Ahora insinúas que tengo algo con Andrew? ¿Que va a venir después Madison? ¿Que me acuesto con animales? ¿qué soy travesti? De verdad estás muy mal, demasiado diría yo y tus celos están yendo demasiado lejos y te diré una cosa- ella solo me mira y yo estaba cegado del enojo - Ya me aburrí de ser el idiota que se guarda todo y deja que su novia lo avergüence con sus escenas de celos. ¡Estoy harto Madison! ¡No puedo más! ¿Crees que no sé que revisas mi celular y computadora? No decía nada porque no tengo nada que esconderte ¡pero no está bien que lo hagas! ¿Cuantas veces he tenido que disculparme con amigas, familia o compañeras de trabajo de las escenas de celos desproporcionadas que armas? ¡Me alejé de mi familia por defenderte a ti! ¡Pero tampoco lo valoras y solo te dejas cegar por tus estupidos celos! ¡Ya me cansé Madison y no puedo más! ¡Últimamente tus celos van de mal en peor! ¡me haces pedir permiso para todo y no eres mi mamá para hacerlo! ¡Eres mi novia y te comportas como mi mamá!.
Solté todo lo que me venía aguantando en el ultimo tiempo.
-¡¡¿Bueno y que harás?!! ¿Te irás? ¡SABES QUE NO PUEDES PORQUE ME AMAS! -Decia llorando pero me decidí a no caer en sus chantajes.
-¡Si Madison! ¡estás en lo correcto! Me voy - camine al clóset donde saque una maleta y comence a sacar ropa - No quieres darte cuenta de lo que estás haciendo y no quieres recibir ayuda y así no puedo.
Me detuve un poco a mirarla
-Que me dice que después tus celos lleguen a otro nivel y capaz que me pegues.
-¡Yo no haría algo así! ¡Como me crees capaz de eso! - decía llorando viendo como sacaba cosas para ponerlas en la maleta.
-Nada me lo asegura, esto es una enfermedad y no quieres darte cuenta, y yo no quiero que terminemos haciéndonos daño Madison.
Comenzó a sacar la ropa que yo tenía en la maleta gritando.
-¡No te puedes ir! ¡No me puedes dejar! ¡No lo hagas por favor! ¡dijiste que nunca me dejarías sola! ¡Voy a cambiar pero quedate!.
-Se que te prometí que nunca te dejaría pero nos estamos haciendo daño y no quiero eso, entiende Madison.
-¡Voy a cambiar por ti!.
-Ya lo has dicho muchas veces pero no quieres aceptar la rehabilitación.
-¡No es necesario, cambiaré por mi cuenta! - Decía llorando y tratando de abrazarme
-Dejame Madison , me tengo que ir.
-¡No puedes irte! ¡Estoy embarazada!
Dejo de hacer todo lo que estaba haciendo y la miro.
-¿Te das cuenta al nivel que estás llevando todo? Quieres que te crea que estás embarazada cuando la semana pasada tuviste el periodo y además nos cuidamos Madison.
-¡No te vayas! - Se tiró al suelo abrazando tus piernas -¡Yo te amo!
-Yo también pero a veces el amor no es suficiente y nos estamos destruyendo, no estamos siendo felices con toda esta situación. Por favor piensa en tus errores y cambialos para que cuando llegue tu hombre ideal no arruines tu felicidad como lo hiciste ahora.
-¡No habrá otro que no seas tú!
Tome todas mis cosas dándome cuenta que estaba llorando igual que Madison y salí de la habitación con el corazón desgarrado pero decidido a que esto no podía seguir así.