La fiesta había sido todo un éxito, mis niños la disfrutaron, al máximo, estaban felices con los payasos que habíamos contratado después de partir el pastel, los invitados se fueron retirando y nosotros comenzamos a recoger todo el desastre. Mis hijos estaban muy cansados, así que mi madre los tomó, les dio una ducha y los acostó a dormir, después de eso se unió a nosotros, cuando terminamos la casa de limpiar nos sentamos a abrir todos los obsequios que le habían traído. Los cuales eran muchos, después de eso decidimos acostarnos porque el día siguiente era lunes y a todos nos tocaba trabajar. Al amanecer despertamos con una noticia muy triste, mi abuela había fallecido, a mis padres les tocaba viajar al interior del país para el acto fúnebre, yo no podía ir por mi trabajo y los niños, a

