Todo empezó por una solicitud de amistad en mis r************* , César me mandaba mensajes siempre, me llamaba para desearme un buen día, o una buena noche, me visitaba o me invitaba a cenar. En un año empezamos a entablar una relación, pero nunca definimos lo que éramos, cogíamos en un motel cada 2 días, o a veces en su carro en un estacionamiento abandonado, su m*****o no era de gran tamaño. Le gustaba correrse en mis senos, en mi cara. Yo nunca tuve un orgasmo causado por él, terminaba tocándome en mi casa viendo algún video erótico. Un día, me pidió mi celular para conectarse y enviar un mensaje, él olvidó cerrar su sesión y vi mensajes de otras mujeres con las que tenía sexo los días que no nos veíamos. Me destrozó por completo el darme cuenta que me negaba por estar "gorda", y decía

