Todas por primera vez tememos (y de una manera terrible) a lo que por hoy puedo describir como el dolor más placentero que he sentido en toda mi vida. Que delicia esa sensación de cosquilleo, punzón, palpitación, tu cabeza y cuerpo explotan de placer al percibir tantos estímulos llenos de lujuria y desenfreno. Me encanta el sexo, que mi v****a se corra una y otra vez, que, dato curioso, es tan estrecha y caliente que te hace venir demasiado rico. Que rico cuando me la chupan, me besan y muerden la entre pierna y pasa su lengüita por mi coño bien mojado (como lo tengo justo ahora), gritar de placer es un de mis hobbies, y soy eternamente fan de los que lo pueden lograr. Salía con un chico, el cual amaba el sexo tanto como yo, y siempre estaba bien cachondo para cuando yo quería (siempre).

