Observo asombrado cuando la palma de la mano de Andrea impacta con la mejilla de mi hermano en una bofetada furiosa y sin contemplación. Él se encuentra mucho más asombrado que yo, ella le gusta, no tanto como la Gladiola, pero ese es otro tema. Por ahora Danna se siente la reina de la noche y yo pongo los ojos en blanco frente al espectáculo ridículo que hace frente a la chica. Se levanta y lo mira de la cabeza a los pies con desaprobación ¡ay por favor! Luego de que lo estaba ahogando con la lengua en su garganta y el tonto de mi hermano – a quien le dije, se mantuviera firme y evitara el contacto – derretido ante la acción no pudo resistirse. ¡Debería hacerme caso y tener sexo mucho más a menudo! De ese modo se mantendría saciado, tranquilo y sosegado ¿no? No quiero interfer

