El comienzo del fin... Primera carta a mi pequeña. —Annia Romanov — —Lo siento querida, los resultados de tus exámenes no son nada alentadores— las palabras de la doctora Patterson, me quitan el último rayo de esperanza que me quedaba. Siento las lágrimas escurrir por mis mejillas, mi pecho se siente apretado y el corazón me late a mil—. Cariño, será mejor hablar con tu marido. —Olej no lo va a soportar. —Eso deberías habérmelo preguntado mi amor... Olej se acerca a mí y me abraza, está llorando al igual que yo, su cuerpo se mueve al son de su llanto y mierda, esto duele, duele mucho. —Perdóname, perdóname mi amor. —Mi pequeña, jamás pidas perdón, creo enteder que querías hacer todo lo posible para salir de esto, pero me habría gustado estar ahí para tí. —¿Cómo lo supiste? ¿Doctor

