Erior. Respiro hondo mientras sobo mi brazo, estoy sentado junto al balcón que da una hermosa vista de las afueras de los departamentos. Por suerte a Mia le dieron uno cerca, en caso de que quiera quitar un poco de estrés mirando algo tan bello, como lo es el parque a las afueras. Resoplo. Al menos está circulando la sangre por todo mi cuerpo de nuevo, no comprendo como una mujer que se ve tan elegante y frágil, puede ser más ruda que un hombre. Mañana tendré que retomar mi rutina nuevamente, no puedo seguir faltando a las clases o seré despedido, Sully llamó hace poco diciendo que se mudaría a un departamento donde compartirá habitación con una chica, que ha visto el anuncio por la internet y le ha encantado la fachada, para mañana me aclararía mejor las cosas en la Universidad.

