Mia. Mis piernas de entrelazan con las de Erior. Succiona una parte de mi cuello y gimo, su erección se hace visible desde donde estoy. Es tan fácil excitarlo solo con un simple sonido o palabras... Eso me encanta de él. Luego de comer el helado y dejar clara algunas cosas acerca de su machista y plástica familia, claro, también acerca de la quebrada y asquerosa que poseía yo en algún momento de la vida. Terminamos sobre su cama, porque si de algo estoy segura es que molestos, triste y demás siempre nos tendremos esas ganas que vamos a querer satisfacer solo con nuestros cuerpos. Erior me sonríe y de inmediato lo beso con deseo, deja de seguirme y comienza a bajar poco a poco con sus labios por mis senos, juguetea un poco con ellos. Lame y chupa con suavidad para no lastimarme y eso m

