Eilé salió de la Sociedad entrada la noche, debía llegar a casa para cenar, tenía días que no lo hacía. Micaela subía las escaleras cuando abrió la puerta, la adolescente se sorprendió de ver a su madre en la mansión, vivía realmente en La Sociedad y no ahí, junto a ella como debía. Sabía lo que era La Rossé, y también que dentro de poco asistiría, aunque su carácter era tan rebelde se sentía muy ansiosa por ser una sumisa. Había visto a la mascota de su mamá, Jessy, una vez que la visitó a La Rossé, pero no compartía mucho con ese mundo, a excepción de lo que el entrenamiento en su vida, que había ido en aumento desde su iniciación a la adolescencia, pero sabía que su madre tenía en mente que viviera al máximo su juventud para que cuando entrara en los agotadores años de la sumisión, pu

