Capítulo 50 Dos rayos de Luz Leonardo Después de la tensa conversación con Robert, Kevin me acompañó de regreso. Necesito recuperar ese documento que mencionó. Maia debe tener derecho a utilizar lo que heredó, y también necesito saber qué más contiene ese testamento que firmé sin recordar. Mi mente se llena de culpabilidad, ahora más que nunca soy consciente de su nobleza, me detesto por la misma razón, por haber demorado tanto tiempo. —¿Leonardo? Ya llegaremos al auto, por favor, tranquilízate. —No nos permitieron ingresar con teléfonos celulares, pero cuando finalmente Kevin pudo tomar el suyo, se quedó en silencio. —Kevin, no es un lugar agradable, y además este parche que llevo en mi ojo derecho es molesto. Solo quiero regresar a la casa y hablar con Maia. —Él me jala del brazo,

