SELLEMOS LA ALIANZA COMO CORRESPONDE —Así que, lo consiguieron —dice ella, me mira con sus penetrantes ojos celestes, parece que cada vez es más hermosa, hincho mi pecho orgulloso. —Por supuesto, dije que lo haríamos —digo, ella asiente y mira detrás de mí, sigo su mirada pero no hay nadie, solo estamos ella y yo. —Pensé que vendría con su hermano —dice, yo enarco una ceja. —Él es doctor, yo me encargo de los negocios —digo, ella asiente y sonríe, no de forma divertida o Cortez, sino de forma sensual y me encanta. —Bueno Santiago… —dice levantándose, camina hacia el extremo contrario, de modo que me da la espalda, puedo y diviso con gusto su trasero bien formado y redondo en sus pantalones de cuero—. ¿Qué mira? —pregunta sin mirarme, subo rápidamente la mirada, pero ella no me esta vi

