Se sentía mareado por la pérdida de sangre y no parecía que fuera a poder avanzar mucho más. Estaba a punto de hablar cuando pudo oír los gritos a su alrededor. Pensó que le estaban abucheando, pero se dio cuenta de que se oían chasquidos y chasquidos de ramas de árboles que se rompían a los lados del barranco. Los dos hombres que lo arrastraban lo soltaron para que cayera al suelo, y se cubrió la cabeza como pudo mientras se producía un tiroteo a su alrededor. Oyó a los hombres que gritaban y morían, pero pareció terminar tan repentinamente como había empezado cuando los atacantes pasaron entre las rocas. - Este está bastante herido. - dijo uno de los fusileros a los demás después de hacer rodar a Steve. - Estaba sangrando antes de que llegáramos. - - Hay un par de cuerpos en el jeep qu

