P.O.V Levi. Con sólo pensarlo, hace que mi sangre hierva. La noticia que mi madre me dio hace tan sólo unos días, sólo hace que me sienta más nervioso y mediocre que de costumbre. El primer ministro vendría dentro de unas dos semanas, justamente para verificar tanto el progreso de Erina como una dama, junto con el mío como un caballero. Verificarlo que tanto estábamos capacitados para adquirir el puesto en el trono, sino, irremediablemente, el haría cambios radicales —de los que aún no estoy enterado— en lo ya planeado, pero lo peor de esto es que tanto la reina como el presidente Belrose, están de acuerdo con tal estupidez. ¡Ese hombre no debería meterse en asuntos de la burguesía! Su puesto era ser el "presidente" de este estúpido país, no involucrarse en los asuntos de la familia re

