CAPÍTULO 24. ODIÁNDOSE A SÍ MISMO

1729 Palabras

Mansión de Jacob Walton Cuando los presentes giraron los ojos vieron a un Jacob sin camisa, su pecho estaba enrojecido, hinchado y con varias ampollas en su piel e incluso sus cabellos tenían algunos mechones quemados, caminaba como si cargara algo pesado encima de sus hombros.   Las gemelas se levantaron del sofá, Kyria corrió para abrazarlo, sin importar el estado del hombre, lo sostuvo por la pernera izquierda del pantalón, él hizo una mueca la cual tenía la intención de pasar por una sonrisa y alborotó su cabello. —Estoy feliz de verte, ya no voy a decirte perverso, porque te enfrentaste a ese mal hombre de Bellemore y nos defendiste; fue él quien se llevó a mi papito, no se para donde —expresó la nena encogiendo sus hombros, mientras su labio inferior comenzaba a temblar, a punto d

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