CAPITULO 59 Para mí escuchar esas palabras de mi hija fue uno de los momentos más horribles, tenía tanta rabia dentro de mi pecho que lo único que deseaba era poder hablar con ella y explicarle que solamente se había dejado manipular por los sentimientos de otra persona. Las cosas se habían convertido en algo muy difícil de procesar para mí, tenía mucha rabia dentro de mi corazón, pero el juez de nuevo insistió en que mi hija debería venir conmigo a pesar de que ella no deseaba. — No quiero — lloraba Alexa como si yo fuera una desconocida, como si yo fuera la peor persona del mundo y sobre todo como si le tuviera mucho miedo y la verdad es que eso me parte por completo el corazón. Quería llorar en ese momento pero sentía que era demostrar un poco de mi debilidad a pesar de que en el fo

