CAPÍTULO 2

1532 Palabras
Capitulo 2 No sabía que pensar por conseguir este trabajo, obviamente era lo que quería pero me sentía extraña en medio de todo lo que estaba pasando en mi corazón, lamentablemente no sabía cómo procesar todo esto pero de alguna manera El joven Daniel me daba algo de seguridad, además del poder de la experiencia que solo se consigue con los años — Gracias por la oportunidad, se que no lo voy a defraudar, deje de trabajar hace unos 13 años aquí, así que voy a adaptarme rapido a todas sus peticiones — suspiré nerviosa mientras él me entregaba el lugar de trabajo. — Recuerdo lo eficiente que eras con mi padre, que eras una excelente secretaria y eso es lo que busco, en medio de todo lo que está pasando lo único que necesito es de tu ayuda para que el proceso de cambio de dirección sea rápido — me dio la mano y lanzó una gran sonrisa, me quedé helada, no sabía que decir pero su gesti fue mágico para mí, después de todo lo que había tenido que vivir lo mínimo que esperaba era una actitud arrogante de su parte pero me trató muy bien. Me reencontré con María, la vieja secretaria y asistente de la familia, ella era una persona inamovible en la empresa, sabía todo de todos, me reconoció y me dio un abrazo mientras me decía todo de lo que debería ponerme al día — El señor Gabriel está muy enfermo, lamentablemente los años y la ausencia de ha sabes quién han hecho que su vida se apague, a veces siento lástima de el, siempre pensé que una persona tan buena como el merecía mucho más de lo que su familia le daba — María hablaba de la mujer que mi anterior jefe amo con locura, pero que era su amante, como su secretaria tuve que ocultar ese secreto y ahora que trabajaba para Daniel, no sabía en qué momento se podía romper el perímetro de la fidelidad y confianza entre jefe y secretaria. Me reencontré con Marcus, el había sido un pretendiente en mi época de trabajo en esta empresa, en aquella época era auxiliar del contador hoy manejaba el área de finanzas, elegí a César por encima de él, no me arrepentia pues había tenido a mi hija y me case enamorada pero no dejaba de preguntame que hubiera sido mi vida si lo hubiera elegido a el, ya saben esa palabra no existe el hubiera es algo que nunca paso ni pasará. — Me entere que regresaste, me alegro que te dieran el puesto, quizás podamos tomar un café — su voz estaba algo nerviosa, yo también lo estaba después de este reencuentro, sonreí y le prometí que tomaría ese café con el en cualquier momento ahora de nuevo éramos compañeros de trabajo. Llegué a casa cansada después de años sin trabajar, era cuestión de volver al ritmo, obviamente la diferencia de antes a la de ahora es que llegue a mi casa a seguir trabajando, lavar la ropa, preparar la comida de los tres para el siguiente día, dejar todo impecable. Cesar ya estaba en la casa muy molesto porque la cena no estaba en preparación — Ya te dije que de ser necesario nos vamos a un sitio más pequeño, pero no puedo permitir que descuides la casa, tú deber es mantener todo al día — estaba muy enojado porque había decidido buscar trabajo y peor porque lo había conseguido rápidamente cuando me había repetido hasta el cansancio que era una mujer vieja y por ende muchos pensarían que inútil. — No voy a dejar perder mi casa por tu irresponsabilidad, si no puedes pagar algo que nos costó tanto yo lo voy a hacer — me enfrente a el como nunca lo había hecho, generalmente era una mujer sumisa pero ese papel ya no me quedaba. — Estás dejando tus responsabilidades en casa solo por ese trabajo y por tu capricho — alzó más la voz mientras manoteaba abriendo los ojos. — Desde ahora se acabó la sirvienta, antes lo hacía porque no aportaba un solo peso en esta empresa pero aguda que si lo voy a hacer y que por eso seguiremos viviendo en este techo, tendremos que dividirnos las obligaciones del hogar — me coloque el delantal mientras me quitaba los zapatos de tacón para ponerme unos zapatos más cómodos. — Por supuesto que no lo voy a hacer, si tú tienes ese capricho de trabajar tendrás que responder por más dos cosas — cerro la puerta de la cocina de un solo golpe. Quería regresar y gritarle que de fuera que estaba cansada de el, que todo mi mundo y lo que construimos ya no existía , que se fuera con esa mujer con la que se seguía viendo, pero decidí seguir con las labores de la casa para dejar todo al día, mi hija fue quien decidió ayudarme para evitar que siguiera discutiendo con su padre — No te preocupes, cuando llegue de la escuela voy a tener todo al día para que no tengas que trabajar demasiado — me dio un beso en la frente y un abrazo que fue lo necesario para sentirme viva de nuevo. Llegué a la habitación tome un baño y me acosté, empecé a sentir los besos de César en el cuello mientras me tocaba — No peleemos — me besaba pero de inmediato me aleje. — Si quieres volver a tener intimidad conmigo tenemos que usar protección — fui clara con el, nunca me había cuidado de esa manera pero mi amiga me había hecho ver que era lo mejor, ya no lo conocía. Agarro sus cosas y se fue —¡Estas loca yo no estoy enfermo !— grito con rabia y se fue a dormir a la sala. Muy temprano me levanté para dejar todo listo, me coloque algo de la ropa que me habían prestado hasta que pudiera comprar algo, el salario era bastante alto y me serviría para comprar lo necesario. César estaba enojado, no hablo en todo el desayuno pero la verdad estaba cansada que pensara que el debía ser el centro de mi mundo, me había quitado la venda de los ojos y si seguía a su lado era solamente por el bienestar de mi hija, pero esta situación empezaba a cambiar, la monotonía, la infelicidad, la falta de confianza mataba el matrimonio. Llegué a la oficina temprano para organizar la oficina de mi jefe, siempre me encargaba de eso aunque no era parte de mi misión dentro de la empresa pero era una manera de demostrar que es incondicional, Marcus llegó con una caja de chocolates. — Esta es la bienvenida que te mereces, sabes que te quiero mucho — Marcus estaba muy nervioso —¿Aún sigues con César?— me pregunto interesado. — Si, él es mi esposo — suspiré con una sonrisa fingiendo que todo estaba bien, que en mi matrimonio no pasaba nada. Marcus tomo distancia de inmediato, creo que pensé que yo ya no estaba con el debido a mi regreso a la empresa pero me prometió su ayuda y ser mi amigo, era un buen hombre pero nunca lo ame. — Sabes qué cuentas conmigo, siempre voy a estar para ti — sonrió dándome un beso en la mejilla. Maria llegó con varias carpetas para que les tomara fotocopias, las necesitaba para la junta de las 10 Am, lo hice de inmediato a pesar de que los tacones tallaban mis zapatos, me sentía aliviada de superar mi miedo de regresar a la vida laboral y es que para una mujer que vivió mas de 10 años en casa era un reto personal volver a la vida laboral. — Dan y su amigo Gastón están en la oficina de Gastón hablando, dile que ya todo está listo para la reunión — me pidió María mientras daba las órdenes a los meseros para atender a los inversionistas, al parecer est inversión era importante porque era de las primeras que hacía Dan como CEO y queriamos que todo fuera perfecto. Fui de inmediato, antes de golpear escuché mi nombre así que me quedé inmóvil, quería escuchar que estaban diciendo de mi, quizás Dan se había arrepentido de contratarme. — Se que es algo mayor pero créeme que sabe mucho de la empresa, no quiero una modelo a mi lado si no a alguien diligente — Le dijo Dan a su amigo. — No me veas la cara de estúpido, yo sé muy bien porque la contrataste y va en contra a todo lo que estás diciendo, la verdad quiero conocerla — sonrió picaro, no sabía que hacer me intimide de inmediato. — Esta bien, no te voy a negar que sí me emocioné cuando supe que pidió vacante por eso la cité, sé que tendría unos 11 años cuando ella se convirtio en mi amor platónico y en el referente de lo que quiero en una mujer ahora que soy hombre pero no la contraté por eso, ella es la mejor y siempre he querido lo mejor en lo vida — suspiro Dan mientras yo me quedé helada.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR