CAPITULO 57 Las amanezas de Paola me hacían sentir un poco vulnerable debido a toda esta situación. Tenía que aceptar que pesar de todo lo que yo había sentido dentro de mi corazón no podía dejar de sentir que Paola era capaz de hacer lo que se le diera la gana con tal de obtener todo lo que siempre había querido y la verdad es que lo único que deseaba en ese momento era poder tener un poco de tranquilidad y recuperar a mi hija — Dime qué la custodia de mi hija está muy cerca de ser obtenida, yo no quiero que Alexa siga viviendo con estas personas — le pregunté a mi papá después de colgar la llamada telefónica que me puso los nervios de punta. Mi papá me aclaro que en un par de días todo estaría arreglado, qué Alexa iba a regresar a mi lado y que oficialmente yo volvería a ser su mamá.

