Los tres se encuentras sentados en ese suelo solido quebradizo, que le parece a Emma un suelo en forma de esqueleto y con hojas rojas, con plantas pequeñas negras, deciden levantarse. —Parece que lo que hizo Gelga tuvo éxito, nos acercó a la puerta negra. —Agustín que hallaremos dentro de ella. —le dice Emma. —Como ven estamos en las ruinas de miagas, — ellos miran su alrededor, era cierto, se encontraban en ese sitio que se mostraba arruinado como si piezas hubieran caído. De repente entre tanta tierra todo se encontraba desordenado, abandonado y solo como si piezas grandes hayan caído desde muy alto del cielo, y que algunas partes aun conservaban sus pisos que se muestran quebradizos, con hojas secas al igual que con plantas oscuras. —Debemos entrar y hallar el camino para encontrar

