Dos semanas después El ritmo había pasado y ya todos podían visitar a Sofía y Esteban. Aquí lo sorprendente era, como ninguno había despertado. Las lesiones físicas, habían sido curadas de la mejor manera posible, pero, aún seguían sin despertar y para ello, no había algún tipo de medicina que los ayude a abrir sus ojos. Aninka, se encargaba de limpiar a Sofía con ayuda de las enfermeras, mientras Esteban, era limpiado por Camilo y Michael, todo lo hacían, con la esperanza de pasar más tiempo con ellos. Ya que, debían marcharse pronto para no levantar sospechas. Los doctores llegan al lugar para hacer la revisión de rutina y los chicos se levantan en busca de una posible respuesta positiva. — ¿Cómo sigue, doctor? — pregunta Camilo — Sus condiciones se mantienen estables. La infección q

