Narra Sofía Las alarmas se encienden en mi mente y antes que pueda decidir, ya he corrido hacia él tomando su brazo. Mi toque, lo impresiona, pero no me aleja de él, ni se marcha. Las dudas en mi mente se mantienen, pero mi cuerpo toma la decisión que tengo me ha costado tomar. Bien, eso es bueno. No me está rechazando — digo mentalmente. — Sofía… — Me preguntaste si quería parar. — murmuro. — Eso dije y nos detuvimos. — Realmente, no quería detenerme — confieso y él suspira. — Sofía, no hagas esto más difícil. Si nos detuvimos o no, ya no importa. Ahora debe importarnos en hacer las cosas bien. — ¿Por qué no lo estábamos siendo antes? — pregunto con cierto dolor. — Porque aceptaste que te tocara porque pensabas que era alguien más. — responde. — Tienes razón. — digo soltando su

