Me voy directo a mi recamara, aviento todo lo que está en la cama, tengo ganas de gritar de frustración y porque no decirlo de dolor, con todo lo que está pasando, todavía tengo que aguantar que llegue otra mujer a besarlo en mis narices, hubiera querido ser yo Jimena, y golpearlos también por besarse tan descaradamente en mi cara. Tomo las maletas y comienzo a guardar todas mis cosas, porque de algo estoy segura, yo no me quedare aquí, y al terminar voy a la recamara de Jimena, le pido ayuda a la señora Lupita, para que ayude a guardar las cosas de Jimena. —¿Mami a dónde vamos? — —Ya vamos de regreso a casa, ya no hay señores molestando y es hora de volver — —¿Y la señora que beso a mi papi, quién es? — —Ella es la prometida de tu papi, ya te había mencionado, que tu papito vive

