(40) Hoy era el día en que estaría bailando para todo un publico de mafioso muy grande en México. Por supuesto, era la crema y nata del país, lo cual no era sorpresa. Era claro que la mayoría de los funcionarios de la política, estarían viéndome hoy en el casino omega, en donde la familia de Ronaldo operaba. La mañana fue bastante pesada, muchos regalos empezaron a llegar a nuestra casa. Todos eran regalos de varias personas relacionadas a Alejandro. Me sorprendió ver tantos regalos, como los que había en mi matrimonio. ––¿Qué es todo esto? ––Pregunté al ver cajas y flores por toda la casa. ––Son para usted. ––Me dice Susana oliendo uno de los arreglos de rosas rojas, que me habían traído. De pronto puedo ver venir a mi esposo, luciendo una sonrisa con su café en mano, mientras y

