Inmensamente

1040 Palabras
Niza me abraza y yo le tomo de las manos. Veo los anillos con los que hemos materializado nuestra unión y le veo a los ojos, esos ojos impactantes; llenos de felicidad, amor y que todavía creen en mí. Ella le beso en la mejilla y le pido por favor que nunca me deje. Ella me toma de las mejillas y me recuerda cuánto me ama y eso me parece más doloroso. —¿Qué pasó? —Nada, discutí con Logan. Ya sabes, hermanos. —Lo sé —reconoce y me da un beso en la mejilla que ha limpiado con su mano., Ella me abraza y yo a ella. —Nada puede ser tan grave, tus hermanos te adoran, pronto lo solucionarán. —Lo sé. —Quieres ir a cenar, estaba en la cama viendo qué actividades y todo y tienen una cena con show. —Alistémonos—respondo y ella me da un beso en los labios y dice que se siente en modo luna de miel. —Estaba pensando que todo inicia a las siete y yo puedo empezar por la luna de miel. —Guarda tus energías que voy a usarlas todas después de la cena, ahora vamos guapísimos a conocer el lugar y a cenar. Niza me da un beso que me llena el alama de amor y trato de consolarme con que no fui el único ahí, pero, mi suerte me grita que soy el que puede salir más perjudicado. Mi esposa y yo vemos la naturaleza., el atardecer, la energía del lugar y eso parece más a la luna de miel que soñamos. La cena es increíble y después de ello vemos un show de fuego realizado por unos artistas impresionantes, con coreografía de baile. Luego ponen una música preciosa e invito a Niza a bailar, nuestro primer baile de esposos, ella sonríe y me pregunta si quiero llamar a mi hermano para arreglar las cosas. —Te amo y es lo único que nos importa. Te amo con toda mi vida, todo mi ser, mi corazón, eres el amor de mi vida —Le digo y ella sonríe y me da miles de besos. —Te amo más de lo que imaginas. Nuestra luna de miel es una aventura llena de besos, risas y recuerdos. Le tomo unas fotos, mi esposa saliendo de la laguna y sonriendo como la persona más feliz del planeta. A Niza se le ve la barriga mucho más grande es como si el bebé hubiese decidió recordarnos que está por llegar a nuestras vidas. Nos hemos decidido por llamarle Mar, niño o niña. Lo más importante es que en cuanto regresamos a la ciudad y vamos por nuestros hijos ellos nos ayudan como locos con la decoración. —Mily está muy emocionada o le gusta gastar mi dinero. —Me gustaría decirte la primera, pero es lo segundo—asegura mi esposa y los dos reímos. —Odio tener que irme, ayer hablé con Logan y me va a hacer unas pruebas para irme segura de que todo está bien. —Voy a coordinar con la trabajadora social y la jueza para ir a verte, ojalá Maya no se comporte como loca. Me da un beso corto y nuestros hijos vienen con todo el espíritu de hermanos mayores e ideas fantásticas. Ellos quieren pintar un mar literal. Niza y yo comparto una mirada. —Es lo más dulce, pero, la idea es que sea práctico, en unos años cuando crezca no va a querer nada de lo que hicimos por él. —Yo siento que es una niña—Responde Emiliano y todos le miramos. —Más tarde te hago los tips caseros —Todos reímos porque él no piensa parar. Pasamos por el supermercado y el antojo de tortillas de mi novia se ha escalonado, ahora tienen que ser las que hago yo, con mucho queso,f frijol y a la señorita Pieth se le antojó una carnita mechada. Los dos nos reímos. —Mily eso tarda unas 24 horas en cocción lenta. —Me quedo tres días, ¿recuerdas?—me dice. —Ey, Emi, mañana viene Sergei. —Mi amor, hoy puede ser pollo mechado. —¿Algo más familia? —Helados de coco —responde Niza y me río —¿Quieren acompañarme?—Los tres me miran y niegan con la cabeza. Yo voy divertidísimo al supermercado, hago las múltiples compras y añado unas cuantas cosas más. Además, les llevo un confite a cada uno de los consentidos para que coman mientras cocino. Choco con un hombre al salir del supermercado y se caen mis bolsas. Él se queda de pie mirándome recoger las cosas y después de unos segundos le pregunto si está bien, Niza se acerca con la mano en la barriga. —¿Ocupas ayuda?—pregunta mi esposa. —No. —respondo. —¿Está bien señor? Él se queda en silencio y va hacia el interior del supermercado, yo me apresuro hacia Niza. La rodeo con mi brazo libre y le pregunto si me iba a defender. —Sí, somos tres contra uno. —La próxima te quedas en el auto, me encantaría que ustedes dos estén a salvo. —Le doy un beso en la frente y ella me dice que es su turno de conducir. En casa alimento a todas estas personas llenas de hambre y locura y después de la cena, mi hijo le hace todo lo que se le ocurre a mi esposa. Mily parece estar creyéndole todo y Niza disfruta de los experimentos de mi hijo, que si la panza muy arriba, los antojos dulces o salados, las palmas de la mano y cierra con una aguja. —¿Entonces, cuál es el resultado? —pregunta Mily emocionada. —El bebé es pansexual. —Emiliano, eso no es lo que crees. —Mañana podemos faltar para conocer al bebé y ver qué es —pregunta Emiliano y Mily asiente. —Pueden llegar una hora tarde—prometo. Lleno de besos a mi esposo y reconozco que estoy igual de emocionado por saber qué comprarle al bebé. Niza me recuerda que ya tenemos mucha ropa para él pero, que no está mal la anticipación.
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