El mago llega a mi lado, mis hombres están tras de mi, Gigersius, es un mago del Castillo, fiel cuidadora de la corona, el me mira serio, y le digo que hable. - Que sucede Gigersius, están bien mi esposa y mis padres. - Su Majestad, yo, temo que tengo malas noticias. Siento recorrer un escalofrío por mi cuerpo completamente, y es entonces que el habla. - Príncipe Sebastián... Sus padres han muerto. Mi corazón parece detenerse por un momento, siento que todo a mi alrededor se oscurece, esto, esto no, no puede ser verdad. - Eso no es verdad Gigersius, eso no es verdad! Dime que es mentira, una muy cruel, eso no puede ser cierto. Todo mi mundo se derrumba, eso no puede ser. - Le explicaré todo, pero necesita tranquilizarse su majestad. - Pero que sucedió, mi padre es un hombre podero

