Voy de regreso al castillo, la fiesta del Rey se pospondra por algunos días, pues aún faltan por llegar algunos pedidos especiales que hizo la Reina, me informan que llego el mago con una carta de Sebastián, el príncipe, suspiro, pienso que querrá ahora. Supongo que sigue en el campamento, cuidando del Reino, voy a mi habitación, y tomó la carta, al abrirla, comienzo a leer su contenido, de inmediato siento un dolor en el pecho, mis lágrimas de inmediato inundan mi rostro, pero que piensa hacer el príncipe, después de todo esto. Mi querida Antonella. Se que no he sido un buen esposo, créame cuando le digo que lo he intentado, pero en ocaciones uno no puede sólo negar lo que siente de verdad, yo no deseo seguir lastimandola, mi naturaleza es así, creo que Sarah es la única mujer que me i

