Narra Amanda. Al llegar al hospital, nos dispusimos a caminar hasta donde estaba la recepcionista, ella estaba haciendo su trabajo, tecleando en su computadora. —Hola, queremos ver a Pablo Gomez —dije rápidamente. Ella muy amable me miró con una gran sonrisa en su rostro, luego me otorgo el número de habitación en la cual se encontraba Pablo. —¿Él está bien? —preguntó Mily a la recepcionista. —Esta bien, hace unos minutos acaba de despertar, algunos de sus amigos están con él. Felipe al escuchar eso, rápido comenzó a correr por el largo pasillo, nosotros hicimos lo mismo, pero con el temor de que nos fueran a sacar por ir corriendo. Observe a Felipe detenerse unos metros delante de mí, mirando hacia una de las habitaciones que se encontraba abierta. Me di prisa y observé, oh por Di

