Narra Pablo. Abrí la puerta y salí, rápido comencé a caminar tratando de hacer el más mínimo ruido posible, estaba asustado, espero que Ronaldo se haya escondido. —Hey —susurró Felipe tendiéndome la mano, la tomé y entramos a la pequeña habitación, en donde si había luz, y pude ver todo con claridad, al centro había una mesa, con un mantel color n***o, velas, cartas y demás cosas se encontraban arriba, al igual que una tabla de ouija. —¿Estas bien? —Hay alguien dentro. —Logre escuchar algo, creo que Naray nos engañó —Felipe cerró la puerta por completo, y se dirigió hasta una estantería en la esquina de la habitación. —Además creo que el diario no existe, no hay nada aquí. Mi corazón estaba muy acelerado, no tenía idea de como saldremos de aquí, seguro nos van a matar, solo somos tres

