Narra Amanda. Lentamente abrí mis ojos, el auto estaba volcado, mi cuerpo me dolía, y sentía sangre resbalar por mi frente, vidrios estaban esparcidos por toda la parte trasera, incluso tenía en el cabello. —Oigan —dije tomando una mano. —¡Hey! —comencé a moverla, al no recibir respuesta, me imaginé lo peor. —Pablo despierta. —¡Dios mío! —Juan se levantó de golpe, quitándose los restos de vidrios que habían encima de él. —Amanda tenemos que salir, esta cosa puede explotar. Negué con la cabeza, mientras me acercaba a ver a Mily, sus ojos estaban cerrados, unas líneas de sangre se podían observar saliendo por sus labios, toque su mejilla, y estaba caliente. —Mily, vamos, despierta —dije mientras la movía por los hombros. —¡Amanda no la muevas! —gritó Juan de pronto, algo que hizo que m

