Duncan salió rápidamente del baño estaba totalmente excitado ante el hecho de que estuvo a punto de traspasar los límites con Megan y lo peor de todo es que le había gustado, se aroma, su piel, los labios suaves y cálido, ¡Ay Dios dame fortaleza! Al ver la llamada de un número conocido respondió si mucho afán, pero lo esperaba una sorpresa, — ¿Duncan?, hola es Leslie, te acuerdas de mí. — Por supuesto, ¿Cómo estás?, creo que no hablamos desde la segundaria. — Si me había ido del país, pero ya estoy aquí de nuevo. — Que bien y ¿Cómo obtuviste mi número? — Con mucho esfuerzo, la verdad hable con media Inverness, quiero invitarte a cenar, ¿si se parece?, claro, esta noche. — No puedo, pero prometo guardar tu número y avisarte cuando esté disponible. — Está bien, esperare ansiosa tu lla

