NARRA MIKEL Jamás pensé ver que Zoe había crecido tanto, recuerdo cuando éramos niños que nos gustaba jugar a las carreritas y siempre me empujaba para ella llegar primero, fuimos muy grandes amigos de infancia y desde siempre me gustó, nunca tuve la oportunidad de decírselo, ahora la persigo con sus pensamientos que cada vez me consumen el saber que nunca fuí el hilo rojo de su vida. Verán, conocí a Jenny por el padre de Zoe, ellos salían y yo cuando visitaba a mi madre los saludaba, un día no volví a ver a Jenny y supuse que no continuó con el padre de Zoe, sin embargo en un viaje a Berlín me la encontré en un restaurante y charlamos por horas, por alguna razón luego de esa noche, no dejaba de pensar en ella al punto que empezó a convertirse en una obsesión, así que la contac
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


