CAPITULO ONCE Dagger La admisión salió de mis labios sin ningún esfuerzo. Eres mi compañera. Mi compañera. Palabras que había estado escondiendo durante tanto tiempo, pero ahora, bajo la influencia de su exigente aroma... Bajé la nariz para rozar la piel de su cuello y aspirar su esencia sensual. Ella gimió, arqueándose hacia mí, y mi cabeza dio vueltas con todas las formas en que quería tomarla. Mi lobo exigió que la tomara. Ahora, duro, rápido. Pero ya estaba tan hundida en mi corazón que la preocupación por su seguridad me hizo temblar como una maldita hoja. Los lobos aullaban en la distancia, amenazando con acercarse. Nos había movido tan profundo como pude en el cañón. No sabía cuánto tiempo podríamos escondernos aquí, o si Cassian podría mantener su mente en orden. Solo sabía qu

