—Camilo no te permito que quieras jugar con mis sentimientos, ya sabes de más que muero de amor por ti, y al decirme esto se me arrúgale corazón— Dije con lágrimas en mis ojos, ni siquiera era capaz de sostener la mirada ante sus hermosos ojos. —No estoy jugando contigo, no es que esté diciendo que te amo, porque no lo puedo decir, pero si te aseguro que te quiero, y perdóname que sea tan directo pero prefiero ser honesto contigo ante todo— contestó mientras tomaba mi mano y la besaba. —Ya se que no me amas, y creo que jamás lo harás, pero si dices quererme es un gran avance— Respondí con una sonrisa llena de amargura. No era lo que esperaba escuchar pero era la mejor noticia que tenía en mis manos. —En cuanto a Rosa, no pasa nada con ella, solo me robó un beso, jamás pensé que pudiera

