78. Escape a la frontera (3)

1497 Palabras

No lo que imaginaba. Ni siquiera cerca. Y yo creí que el Duque Daigo sentía afinidad por el Ge..., por Tristán, esto no es un jardín público, tampoco un jardín comunitario, es un bosque arruinado. – Baronesa, el camino es por aquí. ¿Acaba de llamar a eso... ¡camino!? Creo que veo un par de árboles con las ramas enlazadas formando un arco o lo que algún día fue un arco, tristemente el árbol de la derecha está seco y ahora da la impresión de que al árbol de la izquierda le dio hambre y chupó al de enfrente. Las esculturas de piedra están destrozadas, algunas todavía conservan parte de su forma como el caso de una estatua con la falda de una mujer, solo necesita que alguien recoja el torso, la cabeza y los ponga encima, esa otra de ahí solían ser tres perros, o un perro de tres cabezas,

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