Maddison P.o.V Ya era lunes, y habíamos regresado a la civilización. No teníamos clases, ya que habíamos regresado a eso de las 9 AM y nos habían otorgado el día libre para descansar y recuperar energías, lo cual era genial. Y lo más emocionante de todo, ¡es que Dabria se quedará unos días con nosotros!. Nuestros padres le ofrecieron alojamiento de inmediato, a lo que ella no se negó. Se quedaría en la misma habitación que yo, ya que hay espacio como para 5 personas, literalmente. Ya era mediodía, y todos nos encontrábamos en el patio trasero de la casa almorzando. A excepción de mis padres, ellos estaban trabajando. —¡Esto está delicioso! ¡Cocinas fenomenal, Chase!.—comenta Dabria, lamiendo sus dedos con salsa. —Gracias.—responde él con orgullo. —A veces se le pasa la mano y quema

