Maddison P.o.V Bostezo por quinta vez, y termino de peinarme el cabello, dejándolo suelto, al natural. Total, es fin de semana, y no creo salir en todo el día. Unos leves golpes desde el otro lado de la puerta de mí habitación, me interrumpen. Me encamino hacia ella, y la abro de golpe. Ethan me recibe con cara de pocos amigos. —Buen día. ¿Que se te ofrece?.—pregunto con rapidez. —Pensé que ayer en la noche tú y yo habíamos llegado a un acuerdo. Si mal no recuerdo.—habla sin mostrar algún tipo de buen ánimo. Está totalmente serio. —Que modales los tuyos.—me quejo, y bufo.—Y respondiendo a lo que acabas de decir: no sé a qué te refieres. —Ah, se te olvidó.—hace un ademán, sin gracia.—Habíamos quedado en que ninguno de nuestros acompañantes se quedarían a dormir aquí. —me recuerda.

