Hoy por fin salimos de este horrible lugar, estoy cumpliendo quince días de la operación y debo decir que han sido los peores de mi vida, la rehabilitación es todo un desafío, los dolores han disminuido con los días. Pero luego de cada terapia me quedo dormido experimento eso de nuevo es tanto que termino rendido. Me quitan los yesos y por fin puedo ver mis piernas y mi brazo están mucho más delgados de lo que eran, pero por lo menos siguen pegadas a mi cuerpo y eso es bastante luego de la paliza que me dieron. — amor ya es hora de irnos, bajo la cama, para dejarla a la altura de la silla de ruedas para ayudar a Keelan, ya que él se sigue negando a la ayuda externa. — logro acomodarme en la silla, pero note que fue mucho esfuerzo para Kamila así que en casa le pediré al enfermero que

