Subí a la superficie buscando aire, y tosí un poco cuando tragué agua dulce ¡Maldición!, ¡el agua estaba helada! — ¡Calvin! —Grité sin poder evitar reírme—, ¡Mi ropa! ¡Ahora está mojada! Calvin sacudió su cabeza y pasó una mano por su rostro soltando una carcajada. — ¿Es enserio? —Dijo con sarcasmo—, debiste habertela quitado antes de entrar al agua. — ¡Eres un...! —volví a reclamar y al ver que Calvin no paraba de reírse, nadé hasta él intentando montarme en su espalda para hundirlo, sin embargo él me agarró de la cintura y me lanzó en el aire para que me hundiera en la profundidad nuevamente. Pasamos alrededor de media hora bromeando y chapoteando agua entre nosotros, cualquiera que nos viera diría que eramos unos niños de primaria, era relajante no pensar en nada más que divertirno

