Después de la velada romántica y llena de risas que la pequeña familia tuvo, regresaron a casa. Jandé les consultó a los niños si se quieren ir con su padre y mañana regresar muy temprano para que vayan de compras al supermercado. —Papá, nosotros cuidaremos de la abuela, pero mamá no puede quedar sola y tendrás que quedarte para hacerle compañía. —protestó el pequeño Fernando. Los adultos se quedaron asombrados por tal petición y la chica se arrepintió de haberles hecho esa propuesta, mientras que el hombre rebosa de felicidad y en su interior agradece que los niños estén colaborando tal y como él se los ha pedido. —Por supuesto que sí, hijos. Los llevaré con la abuela y regresaré a cuidar de su madre para que ningún fantasma la venga a asustar. —Responde Imanol. —Ni se te ocurra vol

