Un mes después —Mi amor, esta noche llegaré tarde a casa, quizá ni siquiera alcance a llegar para la cena. —Informó Imanol. —Está bien, cariño. Sé que tienes mucho trabajo y yo tengo que ir a recoger los niños a la escuela, de igual manera esperaremos un poco por si llegas temprano comamos todos juntos. —Promete su mujer. Jandé se retiró de la oficina y junto a su chofer pasaron por la escuela donde estudian los gemelos. Llegando a casa se percató de que las llaves las había olvidado en la oficina, así que regresaron a la empresa sin comunicárselo a Imanol. Antes pasaron comprando un café para que lo tome mientras termina el trabajo restante. Al acercarse a la puerta escuchó lo que jamás pensó, su corazón se detuvo y la rabia le inundó las venas cuando escuchó la voz de una mujer y qu

