58

1010 Palabras

La joven quiere hacer una confesión, pero el hombre impaciente no la deja que termine de expresar lo que tiene que decir. —¡Qué! ¿Cómo qué no estás embarazada? —Le interrumpió asombrado y un tanto molesto por haber sido engañado. —Déjame terminar. No estoy embarazada de… —¿No estás embarazada de mí? Entonces, ¿Quién es el padre de los niños? —¡Marco! —Grita, con impaciencia— por favor déjame terminar y cierra tu boca de una vez por todas. No estoy embarazada de quintillizos… —No me digas que se sumó uno más y ahora son seis, ¡Dios mío! Me voy a morir. —Basta de dramas, idiota. Si esta vez no me dejas terminar de hablar, comenzaré a gritar para que nos vengan a abrir la puerta. —Le amenazó. Solo es un bebé el que tengo en mi vientre. —Confesó, sonriendo. —Pero la doctora mencionó qu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR