Capítulo 45 Ginna Renaux Al llegar al hotel subo directamente a la habitación. Mila no está, hacia a penas media hora me había llamado para comentarme que tenía algo que hacer con una amiga, y que llegaría pasadas las ocho de la noche. Entré al baño a refrescarme, son cerca de las cinco de la tarde y decido ponerme cómoda para tomarme una siesta. Gracias a las semanas de reposo médico, me siento exhausta con muy poco que haga. El sonido de una vibración me hace lanzarme a bucear entre el contenido de mi bolso para encontrar el teléfono. Lo localizo, miro la pantalla y se trata de Maria Eduarda nuevamente, pero no es su primera llamada de la tarde, de hecho es la tercera, tengo dos llamada más perdidas. No dilató más en contestar y me pongo el teléfono al oído. —¡Ginna, te necesito!—

