Capitulo 47 Ginna Renaux El viaje de regreso a Paris se me hizo eterno. Tan pronto el avión tocó tierra parisina, me lancé a la carrera, tomé un taxi y pase rápidamente por el hotel para dejar mis cosas. Localicé la dirección de la clínica y tomé las llaves del coche saliendo disparada rumbo al hospital. Al llegar caí en cuenta en la verdadera gravedad del asunto, muchas veces nos negamos a enfrentar la verdad, hasta que la realidad nos golpea con fuerza el rostro. La situación era tal cual como la describió Mila. Los médicos no tenían un buen pronóstico acerca de la salud de mi hermana menor. Mi corazón sangraba también con cada latido. Era muy doloroso que una niña tan llena de desenfrenada energía y de contagiosa Felicidad tuviera que pasar por esto. Todo por su propia irrespons

