Eliana Tres meses después... Los días posteriores a lo vivido en la casa principal del Renacer, estuvieron llenos de momentos íntimos entre mi hijo y yo. Enzo tristemente se fue de la hacienda a los pocos días del beso que le robé... No se despidió de nosotros. Y aunque me dolió no saber nada de él, decidí enfocarme en mi bebé. Las primeras noches cuidando a Dorian, fueron difíciles, no dormía bien y tampoco quería comer. Preocupada, les conté la situación a Emilia e Isabella, juntas intentamos de todo, pero mi hijo seguía de la misma manera. No fue hasta que Isa tuvo la brillante idea de traer una camisa de Enzo; que mi hijo se quedó tranquilo. Reconoció su olor y al igual que yo, lo extraña. —¿Dónde estás, Enzo?—Me pregunto en voz alta, Dorian al escuchar su nombre, deja salir una pe

