19
El sol entra por la pequeña del cuarto. Indicándole a Mel que ya es otro día. Mel se levanta se estira en la cama. Y mira su teléfono. Son las diez de la mañana se levanta a toda prisa. No recuerda la última vez que durmió tanto. Se da una ducha. Se coloca unos jeans. Una camisa de botones muy ligera roja. Y sus adorados keds blancos. Recoge su cabello en lo alto de cabeza se coloca los lentes. Y baja a toda prisa hasta la cocina
– abuela buenos días. Porque no me levantaste
– Te vi tan placenteramente dormida que no lo creí necesario
– En donde están el abuelo y el tío Tom
– Salieron a ayudar a los Porter con unas cosas
– y tu a dónde vas
– necesito comprar unas cosas. Quieres venir conmigo
– si. Iré por mi bolso
– Te espero –
Mel sube las escaleras con algo de prisa. Toma su bolso. Y baja a encontrarse. Con su abuela. Que está afuera esperándola en el auto. Un pequeño monovolumen color azul
– abuela a dónde iremos
– a West Acres Regional tengo que comprar unas cosas para la fiesta de las flores. Y tengo que ir por tu traje a la lavandería
– ¿¡mi traje!?
– si lo mande a la lavandería después que me dijiste que vendrías. Y si quieres podemos pasar por la cafetería saludando a magi. Sé que te gusta más su pie de moras que el mio – Mel mira a su abuela y sonríe. El pie de mora de magi es el mejor que Mel haya probado.
Al llegar al centro comercial. Ambas entraron a una tienda de flores. Sarah escogió toda clase de flores para peinar a Mel
– abuela creo que son muchas
– no las usare todas. Es solo que no se por cual decidirme –
Llevaron margaritas. Rosas bebes blancas y lilas. Manzanilla y muchas otras cosas más.
Luego pasaron a la lavandería en busca del traje. Y luego al súper por muchas cosas. Regresaron al auto para dejar las cosas
– Mel iremos por zapatos que combinen con tu atuendo
– abuela. No es necesario. Me gustan mis zapatos –
Sarah miro los zapatos con gran desaprobación
– Definitivamente no llevaras esas cosas – dijo arrastrándola a una tienda de zapatos para mujeres. Al llegar una linda chica las recibe y se ofrece en ayudar a Mel a conseguir los zapatos adecuados
– Pasen por aquí por favor – las lleva unos asientos. Y frente un gran espejo. Mel mira disimuladamente a la hermosa chica de ojos grises y cabello castaño claro. que las atiende. Va muy bien vestida. Lleva un lindo vestido color rosa pálido. Y unos hermosos tacones negros. Su cabello muy bien peinado con ondas en la puntas. Y piernas muy largas. > luego se mira a ella en el espejo. La brisa ha alborotado su cabello. Lleva una parte de la camisa adentro del pantalón y la otra afuera. Las zapatillas deportivas hacen que sus piernas se vean mucho más cortas. Y los lentes en sus ojos. No colaboran mucho >
– primero que todo. Que talla de zapatos es. Y que modelos les puedo mostrar
– soy talla 7 pero tengo el pie un poco gordito así que mejor 8. Y creo que tal vez unas bailarinas blanco perla
– Nada de bailarinas y zapatos deportivos – dice Sarah corriendo a lado de Mel – creo que mejor. Unas sandalias de tacón de ajuga. Con gargantilla. Color blanco. Mejor aun no importa el modelo con tal de que sean tacones – la chica asiente sonriente y se va. Mel camina y se sienta en los muebles. Dándose por vencida.
Al cabo de rato aparece la chica sonriente. Con muchos pares de zapatos en la mano. Como si trajera consigo a la cura para el cáncer o algo parecido
– bien. Qué tal si empezamos probándote estos – Mel se levanta y arrastra los pies hasta el centro del lugar. La chica le entrega unos tacones. Blancos perlados. Muy altos. Mel se deshace de sus keds. Y se prueba los tacones
– Melanie estas preciosa. Se te ven hermosos. Además tu culo se ve increíble – Mel abre los ojos como platos y sus mejillas se ruborizan en gran manera > Mel se mira al espejo. Se ve realmente sexy con esos tacones. Pero no son su tipo.
– probemos otros. Tal vez unos menos… no lo sé exagerados – la chica asiente. Y le entrega unas lindas sandalias. Blancas. Con unas correas con un poco de brillante que se amarran a su tobillo. Y un tacón de aguja. Mel se las prueba. Y se mira al espejo y luego voltea hacia su abuela
– Y bien que tal estas
– te quedan preciosas. Además el vestido no es tan largo. Así que se podrán ver tus hermosos pies
– gracias abuela por tu magnifica explicación. Creo nos llevaremos estas – dice mirando a la chica. Que toma las sandalias y dice que las espera en la caja
– Abuela yo las pagare
– no. quiero regalarte cosas. Todas las que no te pude dar durante todo este tiempo
– qué tal si al salir de aquí. Vamos a almorzar al restaurante de magi. Y luego seguimos con nuestra tarde de chicas
– me parece bien –
Ambas salen de la tienda. Vuelven al auto para dejar las cosas. Y caminan hasta el café en donde trabaja magi. Una de las cosas que más le gusta a Mel de Dakota. Es que todo está relativamente cerca. Y se puede ir caminado casi a todos lados.
Al llegar al modesto café toman asiento en la misma mesa de siempre la de al fondo a la derecha. Que de justo a la calle. Mel toma el menú. Y recuerda muy bien cuando venía a ese lugar con sus abuelos. A tomar batidos de fresa y chocolate
– ¡Magi hola! – escucha que dice su abuela. Así que levanta la vista y se encuentra con los cariñosos ojos azules me magi. Su sonrisa tierna. Su cabello rubio y sus cachetes regordetes teñidos de rosa
– Hola magi – dice Mel levantándose para abrazar a Magi
– hola Melanie. Mírate que grande y hermosa estas. Cuando tu abuela me dijo que vendrías no lo podía creer
– me alegro mucho de verte Magi
– cuando tiempo te quedaras
– no mucho. La graduación es dentro de dos semanas. Y tengo que hacer unas cosas antes
– Pero no te irás muy pronto verdad – dice la mujer con tristeza
– ¡oh no! ¡No! Me quedare hasta la semana próxima
– Sarah la llevaras a la fiesta de las flores
– claro que si. De hecho estamos comprando las cosas para el gran día – Mel le da una tímida sonrisa a Magi
– les traigo los mismo de siempre
– Si por favor – Magi se retira dejándolas sola. Mel y sus abuelos solían pedir lo mismo cada vez que iban a comer al café de Magi. Hamburguesas. Papas fritas. Y batidos
– Recuerdas a Derek el hijo de Magi
– si
– está en el pueblo llego hace un mes. Se graduó de periodista. Y vino a pasar un tiempo con Magi
– Valla eso… eso es increíble
– ira también a la fiesta. Es muy guapo
– Abuela – le dice en tono de advertencia
– está bien cariño. Sabes que no quiero presionarte. Es solo que eres joven y guapa. Y después de lo que paso. No he visto que hayas querido conocer más chicos –
>
– es que no lo sé… creo que estoy esperando. O algo parecido. Solo que no sé qué es lo que espero. Mama me llevo a Turquía. Y no dejo de presentarme chico y de presionarme para que saliera con ellos. Desde que paso lo que paso. Ella no me pregunto nuca como me sentí. O como me siento. Sabes cómo reacciono. Recuerdas lo que me hizo – dice Mel mientras la piel de su cuerpo de eriza al recordar lo que le hizo su madre
– claro que lo recuerdo. Como también recuerdo como vino a buscarte aquí. Pero Mel mi linda. Solo quiero que sepas que tienes que rehacer tu vida. Cuando tú lo decidas. está bien. Y yo estaré aquí para apoyarte. Sea cual sea tu decisión – le dio un suave apretón de mano. Y mel le regalo una débil sonrisa
– Y aquí está su comida – dice Magi dejando las platos en frente de ellas
– abuela te molestaría si voy al cine después de salir de aquí. Sé que dije que seguiríamos con las compras. Pero el cine de aquí está más vacío que el de New York
– no hay problema linda. Puedes hacer lo que tú quieras. De todas formas ya tu abuelo debió de regresar y seguro ya debe de estar con el alma en un hilo –
Los batidos aparecen frente a ellas. Pero no es Magi quien los trae
– ¡Derek!
– señora Scott un gusto volver a verla
– solo Sarah mi niño. Recuerdas a mi nieta Melanie
– Si claro –
Mel esta entretenida con su batido. Levanta la vista sin quitar la boca de la pajilla. Y al mirar a Derek. Se acomoda rápidamente. Y le dedica una sonrisa
– claro. Melanie. Hola. Un gusto volver a verte
– lo mismo digo Derek. Y soy solo Mel
– claro está bien. Si necesitan algo más por favor llámenme
– Derek te gustaría acompañar a mi nieta al cine. La verdad es que no quiero que regrese sola a casa – Mel mira a su abuela. Quien le guiña un ojo
– no hay problema señora Scott. Siempre ella quiera que yo la acompañe – dice Derek mirando a Mel. Que esta con la mirada en la mesa jugando con una papa frita para evitar que miren lo avergonzada que esta. Su abuela carraspea para que Mel levante la vista. Y responda al tan animosos chico que espera por ella
– si… si claro. No hay problema – responde Mel tartamudeando un poco. Mientras que su abuela sonríe
– Terminare de ayudar a mama y regresare para irnos
– está bien. Yo ya tengo que irme – dice su vuela levantándose. Para darle una palmada al hombro de Derek y un beso en la sien a Mel
– regresare dentro de cinco minutos – dice Derek y Mel asiente con una tímida sonrisa