capitulo 8

2913 Palabras
  Felipe y Melanie están profundamente dormidos los brazos de Mel descansa en el pecho de Felipe mientras que la cabeza del está enterrada en su cabello. es totalmente perfecto sus cuerpos encajan a la perfección es como si Dios se hubiera encargado de diseñarlos para que encajaran. Mel es mucho más pequeña que Felipe. Él es alto. De piernas largas con un cuerpo esbelto. Pecho y hombros anchos. El color de su piel era solo un poco más claro que la de Mel. Su cabello de un castaño muy claro y en abundancia con unas cejas muy pobladas. Una nariz respingada. Un pronunciado mentón. Y labios perfectamente diseñados. Mel comienza a moverse al sentir una pequeña punzada en su pie. Siente su cuerpo más pesado de lo normal sus parpados por más que ella quiera y lo intente se niegan a abrirse y su boca está seca como si no hubiera probado liquido en semanas. Con todas sus fuerzas abrió los ojos y parpadeo varias veces los ojos le pesaban y estaban calientes miro sus brazos y vio que está abrazando a alguien frunció el ceño y apretó los ojos con fuerza > pensó Mel anoche había tenido un sueño Ella estaba en la misma discoteca de la otra noche, pero esta vez estaba vacía no había nadie ella estaba parada en medio de la pista de baile y escucho pasos alguien se acercaba por detrás cuando. Se acerco pudo sentir su respiración en la nuca provocando en ella una revolución en su cuerpo todo se estremeció no volteo a ver quién era pero supo de inmediato que era un hombre le metió su mano por detrás y la enrollo en su cintura pego todo su cuerpo al de ella sin dejar ningún espacio de por medio para luego pegarse a su oído besarlo con delicadeza y pasión y decir con una voz muy grave que estremeció aún más el cuerpo de Melanie – tiéntame más Melanie mucho más. porque quiero caer – ella sonrió al reconocer la voz que la hablaba al oído era Felipe pero no se atrevió a voltear así que poco a poco fue subiendo su mano hasta llegar al cuello de él y luego subir hasta sus labios y acariciarlos con sus dedos él le dio un casto beso en la mano que tenía en su boca y con la mano que tenía libre la tomo y le dio vuelta y la pego aún más a el Mel tenía los ojos cerrados pero una sonrisa estaba dibujada en su rostro – vamos Melanie abre los ojos – pidió el ella obedeció y los abrió poco a poco hasta que unos ojos azules intensos la miraban. Mel frunció el ceño no entendía lo que pasaba esos ojos no correspondían a la voz que le había hablado antes – Richard – fue lo que salió de sus labios No recuerda nada más. Solo algo antes del sueño. Unos ojos color café dorado mirándola fijamente, pero nada más. Pero ahora estaba más que segura que estaba consciente y que no estaba soñando. Ella esta abrazando a alguien sus ojos fueron recorriendo el cuerpo que abrazaba hasta llegar a su rostro y encontrarse con Felipe con la boca algo abierta y profundamente dormido su pecho subía y bajaba con mucha delicadeza y tenía el cabello alborotado. Cuando vio lo que estaba frente a sus ojos se tapó la boca y ahogo un grito se bajó de la cama con mucho cuidado de no despertar al hombre que estaba a su lado y se sentó al borde de la cama apoyo su pie con mucho cuidado y se levantó se aseguró de tener equilibrio y de no caerse y camino hasta el baño con mucho cuidado. Cierra la puerta pasando el seguro y se pega a ella respirando con algo de dificultad se pasa las manos por el rastro y luego por el cabello – vamos Mel. No pasó nada. de haber pasado algo te acordarías – dijo hablando consigo misma. Bajo la vista al suelo para mirar su pie pero no fue exactamente su pie lo que la asombro. Hay ropa regada por el piso del baño.  Ropa de ella y posiblemente de Felipe se miró y no traía el mismo pijama que recuerda haberse colocado anoche. Tiene una camisa de hombre. En lugar de un pantalón corto de algodón que le quedaban algo ancho y una camiseta de tirantes gruesos color pistacho. Camino hasta el espejo lo más rápido que pudo y se miró tiene puesta una camisa negra con letras amarillas que dice – i like – se tocó y noto que no tenía sujetador se desesperó por unos segundos hasta que recordó que se lo había quitado para dormir. Pero las paz no duro mucho se apresuró a levantar la camisa para cerciorarse que aún conservaba las bragas. Respiro nuevamente al ver que sus bragas de color azul marino y rosas azul cielo seguían con ella. se miró al espejo y su cabello parecía nuevamente un nido de pájaros se lo peino un poco y se hizo una trenza para aplacarlo abrió la llave del lavamanos y se enjuago la cara – vamos Mel tranquila no pasó nada y si paso solo tienes que preguntárselo y ya – Se decía mientras se miraba al espejo. tomo su cepillo de dientes y se lavó los dientes todas sus cosas estaban ahí las chicas se había encargado de ordenar todas sus cosas. Cuando termino decidido salir y enfrentar este problema se paró frente a la puerta y antes de girar el pomo. Tomo aire y luego lo soltó todo. Sale y se encuentra a Felipe sentado en la cama con los codos en las rodillas y las manos tapando su cara Se acercó con cuidado y se sentó frente a él en un pequeño sillón. Aclaro su garganta para que Felipe notara su presencia. Cosa que ya él había notado de hecho había notado su ausencia desde que despertó y noto que ella no estaba a su lado había pasado toda la noche perdido en su aroma. Ella olía a manzana verde y coco y esa gran cabellera cubría toda su cara. Cuando despertó Melanie no estaba. Se levantó y camino hasta la puerta del baño escucho que el agua corría. así que imagino que Melanie estaba en el baño regreso a la cama y se sentó pensando que posiblemente había vuelto la fiebre y estaba dándose una ducha. Anoche después de los acontecimientos no había vuelto la fiebre. Y si volvió él no se había percatado escucho la puerta del baño abrirse y a Melanie sentarse frente a él y la escucho aclarar su garganta – Buenos días – dijo ella con un tono de voz que apenas era audible. Como un susurro – Buenos días – se quedaron unos segundos en silencio, ya que ninguno se atrevía a hablar primero. Mel abrió la boca para decir algo, pero fue ganada por Felipe que pregunto – ¿volvió la fiebre? – Mel lo miro algo confundida. cual fiebre ella no recuerda nada acerca de haber tenido fiebre – anoche tuve que meterte a la ducha para bajarte la fiebre estabas hirviendo – en la cabeza de Mel todas las ideas se fueron aclarándola. La ropa en el suelo del baño. Porque tenía esa camisa. Y la razón del porque su cabello estaba hecho un desastre. > los ojos de Mel se abrieron como platos solo de pensar en que Felipe la hubiera visto desnuda – Ósea que tú me desvestiste – Felipe soltó una risita desganada para luego mirar fijamente a Mel – no. me metí contigo a la ducha. Los dos estábamos vestidos. Luego te quité la ropa por encima de la toalla y te puse mi camisa – el cuerpo de Mel se relajó al oír que nada había pasado – como supiste que tenía fiebre – bajé por un vaso de agua y decidí mirar como estabas y te encontré temblando e hirviendo por la fiebre – bien… pues gracias – dijo Mel jugando con el dobladillo de la camisa. Felipe se para y camina en dirección a ella se agacho y tomo su pie. Mel ahogo un grito cuando Felipe toco la herida en su pie – Al parecer todo está bien – ella asintió con la cabeza y sus ojos se encontraron. Felipe subió hasta la altura de su cara y Melanie los siguió con la mirada. Él se acercó los suficiente como para que sus respiraciones chocaran. Mel cerró los ojos a la esperaba nuevamente de un beso. Pero en cambio Felipe siguió hasta su oído y muy cerca susurro – debo reconocer que dude un momento de mi caballerosidad y desee arrancarte la ropa Melanie. Pero jamás te tocaría si no poseo de tu permiso. Solo espero que no haya una segunda vez – El cuerpo de Mel se estremeció con esas palabras. no sabía si sentirse afortunada porque no había pasado nada o la chica con menos suerte porque no pasó nada. Felipe se despega se su oído rosando su mejilla con la de Mel y haciéndola estremecer aún más por el contacto con su piel – Tengo trabajo – ella asintió y Felipe sale de la habitación Mel se tumba en el mueble soltando el aire y tapándose la cara. La puerta vuelve abrirse haciendo que Mel se sobresalte – Hey tranquila solo soy yo – dice su amiga Mely. Melanie al mirarla vuelve a dejarse caer el en mueble – estás bien – sí. Es solo que esta mañana estoy un poco sobresaltada – si lo note – Y los chicos – pregunto tratando de evadir el tema. No quería explicar nada de lo sucedido – ellos siguen algo molestos por lo de Robert el hermano de Ismael, pero también se siente culpables por lo que te paso – no me paso nada Mely. Fue solo una cortada – lo sé. Es solo que estabas muy mal – solo quisiera saber. Sí siempre será así. Me sentiré mal o recibiré una mala noticia y siempre reaccionare así – no lo sé Mel. Creo que tal vez deberías buscar ayuda. Un psicólogo o alguien con quien hablar de lo sucedido solo lo has hablado con nosotros – la única ayuda que necesito ahora. Es de ti ayudándome a ducharme y vestirme – Mel no quería hablarlo con nadie y menos con un extraño que posiblemente la juzgaría igual que su madre lo hizo. Mely la ayudo a tomar una ducha y luego a vestirse. Mel quería estar cómoda. Tener una venda en el pie era algo un poco complicado así que los que menos quería era una ropa que dificultara la movilidad. Así que se puso un pantalón de yoga azul marino y una linda camiseta color rosa pálido. Logro domar su cabello arreglar el cuarto un poco. Mel no era amante de la limpieza o el orden, pero si le gustaba mantener las cosas arregladas – bien creo que ya estas. Iré por tu desayuno – muchas gracias Mely, pero necesito una cosa – claro – podrías por favor traer mis lentes. Que mi vista me está matando y algún libro para leer tal vez Theo te ayude con eso – Mely asintió y salió de la habitación. Felipe se encuentra bajo la regadera dejando que el agua calme sus alocadas emociones no deja de pensar en ella y su exquisito olor. Si no desaparece pronto de ahí. Esa sensación de excitación se convertirá en ira – mierda Mel – dice golpeado a la pared con el puño cerrado Sale de la ducha y se amarra una toalla a la cintura camina hasta el cuarto y recuerda que no está en su casa y que no tiene nada que ponerse. Maldice por ser tan despistado y abre el closet en busca de algo decente para llegar a su casa y poder cambiarse. Por suerte Theo tiene ropa en todos los cuartos ya que duerme en uno diferente en cada noche. Al fin se coloca una camiseta gris y unos pantalones de vestir negros que le quedaba muy ajustados para su gusto. Sale del cuarto y baja hasta la cocina en donde se encuentra con una gran cantidad de globos y una gran cantidad de arreglos de flores > – Felipe – dijo Noah interrumpiendo el maravillosos alago que le estaba dedicando a Ismael – dile a Theo que no regresare hasta la noche – bien – Los chicos decidieron que como Mel no podía bajar a desayunar ellos subirían a desayunar con ella, pero quisieron asegurarse de que no fuera un desayuno normal querían compensar su comportamiento así que compraron globos y una cantidad exagerada de flores. Beth se encargó de preparar un gran desayuno. Mel está perdida en su libro Theo le había enviado a jane Austen y estaba muy entretenida hasta que el sonido de la puerta la saco de su mundo – Adelante – dijo volviendo a fijar la mirada en su libro. Pensó que era Mely con el desayuno, pero nuevamente un sonido algo perturbador la volvió a interrumpir al punto de tirar el libro por el susto que había recibido – joder Michael explotaste un globo – le apesto Beth. Pero ver a este par pelando nuevamente no era lo que asombraba a Mel. Sino la cantidad de flores y globos que habían poblado su cuarto era hermoso muy hermoso – Mi linda mariposa – dijo Theo apareciendo en medio de los globos y acercándose a ella para depositar un beso en su frente. Mel sonrió le encantaban estos detalles no a tal grado de exageración, pero los amaba – Ya que no puedes bajar a desayunar nosotros subimos a hacerlo aquí contigo – dijo Noah mientras sostenía la gran pila de globos – además Beth preparo un desayuno como para reyes – mucha gracias chicos. Pero no era necesario – claro que si. Es nuestra forma de disculparnos por ser tan idiotas – creo que es mucho – Podrías al menos decir que te gusta – dijo Theo apretándole la nariz con los dedos – no me gusta Theo. Me fascina. Esta hermoso – Los chicos acomodaron las cosas y se dedicaron a desayunar la bandeja de Mel tenía pan francés. Mermelada de frambuesa. Huevos. Además de un vaso de jugo de naranja. Y un vaso de gelatina. Mel a míralo arrugo la cara odia la gelatina – Beth quiero que dejes de ponerme gelatina en mis comidas por favor – lo siento, pero tienes que comértela – sabe horrible es muy dulce y sin sabor – todos soltaron una carcajada por la explicación de Mel acerca de la gelatina. Hasta ella al comprender lo que había dicho – Beth… solo no la pongas más. La odio – bien lo pensare – bien chicas que tal una tarde de película – Las chicas al escuchar a Noah decir eso. Sus ojos brillaron de la alegría ellas ya sabían que querían ver así que todas al unisonó gritaron – DIRTY DANCING – amaban esa película en especial Mel – mierda otra vez no – apestó Michael – A ver Michael ustedes dijeron “chicas que tal una tarde de película” – dijo Beth  acentuando muy bien esa última oración – lo que quiere decir que nosotros escogeríamos la película – joder Beth. No entiendo porque le gusta tanto. La han visto como una trescientas veces y es lo mismo. Además, te aseguro que si es por como baila Jennifer Grey es hora de que lo superes. No importa cuántas clases de baile tomes jamás lo lograras – Beth tomo lo primero que encontró y se lo arrogo a Michael. Ella estaba algo obsesionada con la película y había guiado a sus dos amigas a formar parte de esa obsesión. Beth había tomado clases de baile durante años. Además de gimnasia con sus amigas. Pero nunca había logrado ser casi la mitad de lo buena que era Jennifer Grey en la película y Michael se encargaba de recordárselo siempre – bueno chicos vamos. Dejen que ellas escojan además la tarde es muy larga y también tenemos la noche así que podemos ver más de una película – dice Theo – Theo si te has dado cuenta de que tú hermano se parece a Patrick Swayze en su mejor época – Mel a oír lo que Mely decía soltó una risita y su risa se hizo más fuerte al ver la cara que puso Theo cuando compararon su hermano con Patrick Swayze – lo he visto bailar Theo y lo hace muy bien – La cara de Mel reflejo asombro. No sabía que Felipe bailara. Bueno no al menos como Patrick Swayze. Pero lo que más la hizo pensar era en el parecido que tenían. Mely tenía razón. Felipe no era una copia exacta de Patrick Swayze. Pero su cabello y su color de piel eran iguales. Solo que Felipe tiene ojos color avellana y se veía un poco más alto y fornido. Pero su cara era muy parecida unos labios perfectamente formados y no muy gruesos una nariz  respingada. Además de un mentón muy bien formado. A la verdad si tenían algo de parecido.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR